A medida que pasa el tiempo y envejecemos, nuestra piel va perdiendo firmeza, tersura y elasticidad, mientras se produce la pérdida de colágeno y grasa facial. Todo esto desemboca en la tan temida flacidez y en las indeseadas arrugas. Las áreas de la cara más afectadas suelen ser las mejillas, las cejas y otras zonas alrededor de los ojos, el cuello y la papada. El tratamiento con hilos tensores reabsorbibles es una muy buena opción si lo que quieres es minimizar los efectos antes citados.
¿Que son?
Se trata de una técnica no intrusiva muy segura, indolora y con resultados inmediatos, cuyo principal fin es el tensado cutáneo mediante la inserción de hilos en la dermis con una aguja guía. La principal ventaja reside en que no requiere de un largo reposo tras su aplicación, y además no es necesaria la hospitalización del paciente ni el uso de anestesia general.

